¿Qué tipo de piel tengo y cómo cuidarla?

Publicado el:
19 de mayo de 2021

¿Ya sabes qué tipo de piel tienes y que cuidados debes tener para que luzca resplandeciente?

En este artículo explicamos cómo identificar el tipo de piel que tienes y cómo sacarle el máximo partido.
Pero antes de contarte cuál es tu tipo de piel debemos saber y comprender su estructura y para qué sirve.

¿Cuál es la estructura de la piel y su función?

La piel es el órgano más pesado del cuerpo y su superficie es la más grande. Se compone de tres capas:

  1. La epidermis. Es la capa superior y su función es protegernos contra ataques externos como el agua, el aire, el calor, el frío, etc. Los rayos ultravioleta, la contaminación o los gérmenes son agentes que la agreden constantemente. En este sentido sufre una lucha constante para poder mantener su equilibrio en nuestro organismo.
  2. La dermis. Es cuatro veces más gruesa que la epidermis y actúa como apoyo a esta. Su función es alimentar a las células cutáneas, eliminar deshechos o regular la circulación sanguínea. Contiene elastina y colágeno para mantener la flexibilidad y elasticidad.
  3. La hipodermis. Es la parte grasa que nos protege contra impactos, ayuda a mantener la temperatura corporal y sirve de apoyo a estructuras como son las raíces del vello. Esta capa está principalmente formada por adipocitos que se encargan de almacenar grasa. Si te alimentas más de lo necesario o por el contrario tienes déficit alimenticio, tu organismo utilizará esta capa para almacenar o liberar grasa.

Ahora que ya conoces las diferentes capas y su función, te exponemos los diferentes tipos de pieles para que identifiques cual es la tuya y apliques el cuidado más apropiado.

Piel mixta

Se denomina mixta porque es una combinación de dos tipos de piel: normal-grasa y seca-grasa. Su aspecto es brillante en lo que se denomina zona T (frente, nariz y barbilla) y desarrolla impurezas. Sin embargo la piel de la zona de las mejillas es normal o seca. Para mantener un equilibrio natural de este tipo de piel debes utilizar un producto específico para este tipo.

Características de la piel mixta:

  • Brillo grasiento.
  • Desarrollan impurezas en la zona T.
  • Mejillas secas.

Consejos para tratar la piel mixta:

  • Limpia tu piel con agua micelar.
  • Lávate la cara con agua tibia.
  • Utiliza crema hidratante solo en los contornos de ojo y labios.
  • Utiliza protector solar para piel grasa.

Piel seca

¿El aspecto de tu piel es áspero o descamado? Este tipo carece de hidratación y lípidos y como consecuencia será menos elástica, tirante y puede llegar a picar. Suele reaccionar irritándose frente a agentes ambientales externos.

Características de la piel seca:

Es tirante y suele picar.
Su aspecto es áspero o descamado fino.
Reactiva a las temperaturas extremas.

Consejos para tratar la piel seca:

  • Sigue una dieta saludable y bebe agua en abundancia (2 litros/día).
  • Utiliza leche limpiadora.
  • Utiliza protector solar para piel seca.
  • Complementa con una hidratante nocturna.
  • Para relajar tu piel seca utiliza productos que contengan aceites naturales.

Piel normal

Una piel normal se caracteriza por ser suave de tono rosado y pequeños poros. Para mantener este tipo, necesitas hidratación y protección y tener tu ritual de cuidado facial personal.

Características de la piel normal:

  • Suavidad y poros pequeños.
  • Tono rosado.
  • Buena circulación y elasticidad.

Consejos para tratar la piel normal:

  • Cuidado facial noche/día para mantener su frescura.
  • Exfoliación suave dos veces por semana.
  • Masaje facial suave para estimular la circulación.
  • Utiliza una crema específica para el contorno de los ojos.

Piel grasa

Este tipo tiende a producir más sebo del necesario, debido principalmente por disposición genética, estrés y fluctuaciones hormonales. Como consecuencia, se ve afectada con granos y espinillas.

Características de la piel grasa:

  • Poros de gran tamaño.
  • Brillo en la piel.
  • Contiene impurezas.

Consejos para tratar la piel grasa:

  • Utilización gel limpiado.
  • Tónico equilibrante libre de alcohol.
  • Utiliza protector solar para piel grasa.
  • Controla el estrés.

Piel sensible

El aire seco de la calefacción, la luz UV o el estrés son factores externos que afectan a la sensibilidad. Si pierde su equilibrio, empezarás a sentirla tirante, picará y se enrojecerá. Este tipo requiere de unos cuidados muy específicos que le proporcionen alivio y fortalezcan su barrera de protección natural.

Características de la piel sensible:

  • Sensible a factores externos.
  • Tirante y con picores.
  • Tiende a enrojecerse.

Consejos para tratar la piel sensible:

  • Utiliza cremas que protegen frente a factores ambientales.
  • Después de lavar tu piel, sécala con suaves toques, nunca frotes con fuerza.
  • Utilización de productos faciales sin perfumes, causan irritación.
  • Evita la comida picante, a este tipo de piel no le sienta nada bien.

Piel madura

Este tipo acusa la falta de hidratación y elasticidad. Según el paso de los años la piel se ve afectada por ciertos procesos que cambian su estructura y la actividad que realiza. Una menor actividad celular, regeneración más lenta o una menor producción de colágeno son algunos de estos procesos. Por suerte grandes innovaciones de productos y servicios estéticos o tratamientos faciales pueden reducir las líneas de expresión, arrugas o manchas faciales.

Características de la piel madura:

• Menor elasticidad.
• Falta de hidratación.
• Tono oscuro de arrugas, manchas faciales y líneas de expresión.

Consejos para tratar la piel madura:

  • Protégela del sol.
  • Utiliza contorno de ojos para el cuidado de tu piel madura.
  • Nutre tu piel con mascarillas hidratantes y aceites de calidad.
  • Utiliza cremas de estimulación y regeneración celular.

Seguro que ya has identificado tu tipo de piel y algunas medidas a llevar a cabo para que su aspecto siga siendo el que deseas.

Desde Clínica Reabel queremos seguir ayudándote a sentirte más bella y natural. Por ello, si quieres conocer el tratamiento facial que mejor se adapta a tus necesidades, te invitamos a que respondas un breve cuestionario y así podremos darte un diagnóstico online.

Finalmente, si estas interesad@ en concertar una cita, no dudes en ponerte en contacto. Trataremos tu caso en una primera consulta sin compromiso ni coste para ti.

¡Te esperamos! 🙂

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